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En boca se
perciben sabores de fruta madura, especialmente ciruela pasas y algo de
pastel de frutas. |
Hace pocos días, por gentil
invitación de S.E. Linda E. Watt, participé en la Video Conferencia y Cata
de Vinos de los nuevos vinos del área del valle de Napa en California,
efectuada en el Consulado de los Estados Unidos. Gracias a la magia de las
comunicaciones, al mismo tiempo que degustábamos en Panamá de los vinos
presentados, intercambiábamos opiniones con los respectivos representantes
de los viñedos. Luego de las obligadas presentaciones y saludos
protocolares, entramos en materia. Correspondió a Ceja Vineyards iniciar
la presentación. Nos dijo Amelia Ceja que esta empresa se enorgullece de
ser creada por braceros mexicanos que de recolectores han pasado a ser
vitivinicultores. Nos presentó dos vinos tipo coupag, el Vino de la Casa
Blanco 2002 (Pinot Gris, Chardonnay y Viognier) y el Vino de la Casa Tinto
2002 (Pinot Noir, Merlot y Syrah) ambos jóvenes y con aroma y gusto
frutal. Ligeros y frescos en boca. Luego, el Ceja Merlot 2000,
monovarietal de aroma a frutas negras y vainilla, de cuerpo medio y
redondo en boca, y terminando con el Ceja Cabernet Sauvignon 2000, un
cupage a la manera de Burdeos (Cabernet Sauvignon, Merlot y Cabernet
Franc) de aroma a grosella negra y madera tostada, de cuerpo medio, pero
con mayor consistencia que el anterior y donde se notaban los taninos que
dejaban una persistencia agradable. Siguió en turno Dry Creek Vineyards
que se identifica con etiquetas en las que aparecen diversos modelos de
veleros. Bill Smart nos presentó su Fumé Blanc 2003, un Sauvignon Blanc
fresco y agradable con aromas y sabores a frutas cítricas. Seguido del
Heritage Zinfandel 2002, cupage de Zinfandel y Petit Sirah, con aromas a
frutas negras y algo de clavo que en boca resultó agradable y bien
estructurado; y para finalizar, nos ofreció el Meritage 2001, combinación
de Cabernet Sauvignon, Merlot, Cabernet Franc y Petit Verdot, que resultó
ser una agradable sorpresa por lo bien elaborado y aromas y sabores bien
balanceados. Y de los viñedos pasamos a las pistas de Fórmula Uno.
Antonio Silva nos contó que Mario Andretti, luego de retirarse de los
circuitos de Fórmula Uno, se ha dedicado a la aventura de la
vitivinicultura. Andretti Winery y Brutocao Cellars forman parte del Grupo
WineTeam y presentaron el Andretti Selections Chardonnay 2004, agradable y
bien balanceado con aroma a piña, melocotón y melón con toques de vainilla
por su paso por barrica de roble. El segundo fue el Bliss Vineyards
Cabernet Sauvignon 2002, perteneciente a Brutocao Cellars. Resultó ser un
vino de agradable aroma a frutas rojas maduras y algo de vainilla. En boca
se nota su cuerpo medio con sus elementos balanceados y persistencia
prolongada. Nos sorprendió agradablemente saber que los vinos de este Wine
Team tienen una relación costo calidad muy razonable, con precios que se
comparan a los de Chile, lo que rompe el paradigma de que los vinos de
California son de costo elevado. Ojalá se anime algún distribuidor y
podamos disfrutar de ellos. La última bodega en presentar sus
productos fue Sebastiani Vineyards and Winery. En su introducción, Kelly
Conrad nos informó que esta bodega surgió en 1904 con Samuele Sebastián,
un inmigrante toscano llegado en 1895 a California. Luego de años de
fatigosa labor logra ahorrar lo suficiente para comprar unos viñedos que
habían pertenecido a la Misión de San Francisco en Sonoma. Hoy día es una
exitosa empresa y sus vinos han alcanzado fama al lograr que nueve de
ellos hayan sido altamente calificados en el Wine Spectator. Kelly nos
presentó vinos de su línea Sonoma County, de los que disfrutamos del
Chardonay 2003, vino con agradable aroma a manzana y pan recién horneado,
de cuerpo medio, frutal y fresco al paladar con un ligero toque final a
madera y vainilla. Le siguió un Merlot 2000 de color rojo intenso y aroma
a frutas negras y madera tostada. En boca se perciben sabores de fruta
madura, especialmente ciruela pasas y algo de pastel de frutas. Suave en
boca, pero con cuerpo, deja un final con recuerdo a vainilla y chocolate
Este vino fue calificado entre los diez mejores Merlot del 2000. Y
terminamos la jornada con un sorprendente Zinfandel 2001. Confieso que no
le he prestado demasiada atención a los vinos de esta variedad. Pero este
vino me ha hecho cambiar de opinión. De un color rojo púrpura oscuro con
aromas a frambuesa, vainilla y raspadura. En boca se aprecia una redondez
que lo convierte en un vino con cuerpo, pero a la vez sedoso y que al
final nos deja un recuerdo a especias. Y dándole las gracias a Jeane
Zúñiga por sus atenciones y después de despedirme de los amigos presentes,
regresé a la calurosa y húmeda realidad de una tarde tropical, con la
esperanza de no demorar demasiado mi visita a los viñedos de
California.
(anibalvc@cwpanama.net) |